La Supuestamente Escandalosa Teoría del Dr. Hamer

http://medicinacuantica.net/?p=900

¿Qué pasaría si tras la muerte inesperada y violenta de uno de tus hijos desarrollas un cáncer de testículos y tu mujer uno en la mama? Quizá no te cuestionases mucho acerca de esta desafortunada coincidencia a no ser que fueses jefe de internistas en una clínica oncológica en la Universidad de Munich, Alemania y tu mujer compartiendo la misma profesión que tú. (?)

Eso es exactamente lo que hizo el Dr. Ryke Hamer, famoso para muchos e infame particularmente para los médicos más conservadores, que tras perder a su hijo en diciembre de 1978 por culpa de una bala perdida que lanzó en su barco el Duque de Saboya y averiguar meses más tarde que tanto él como su mujer habían desarrollado un cáncer, empezó a investigar la historia personal de sus pacientes. Descubrió que en todos los casos de cáncer e incluso de otras enfermedades había una clara conexión mente-cuerpo. Se centró en el cerebro a través de la búsqueda de señales en las tomografías realizadas y las comparó con los expedientes médicos de los pacientes. El Dr. Hamer descubrió que cada enfermedad – y no solo el cáncer – está controlada desde su propia área específica en el cerebro, y vinculada a un muy particular e identificable “choque de conflicto”.

No somos oncólogos y desconocemos muchos de los tecnicismos en el mundo terapéutico de la enfermedad el cáncer pero esta enfermedad la padecemos desde la otra parte de la ecuación: la del paciente una vez se diagnostica el cáncer. Y es que para entender lo que ocurre hay que situarse en el lado de los pacientes diagnosticados. Me llama la atención que haya un buen número de gente que me haya pedido que edite algún artículo sobre el Dr. Hamer y su teoría. No tengo ningún caso directo de pacientes tratados bajo las terapias de “La Nueva Medicina” del Dr. Hamer pero tampoco entiendo porque a este hombre le han sometido a una caza de brujas: le han encarcelado, tratado de meter en un manicomio, desterrado de su Alemania natal…y entre éste y el próximo capítulo explicaremos los fundamentos de su teoría y la tabla relacional de los órganos concretos con las emociones afectadas.

El Dr. Hamer llamó a sus hallazgos, “Las cinco Leyes de la Nueva Medicina”, porque estas leyes biológicas, las cuales son aplicables a cualquier caso de pacientes, ofrecen un nuevo entendimiento de la causa, el desarrollo y el proceso natural de sanación de enfermedades. Y como decimos sus investigaciones y posterior publicación de teorías no vinieron cargadas de alabanzas por sus compañeros y demás estamentos médicos sino más bien todo lo contrario.

En 1981, el Dr. Hamer presentó sus hallazgos a la Facultad de Medicina de la Universidad de Tübingen como una tesis post-doctoral. Pero hasta este día, la Universidad se ha negado a probar la investigación del Dr. Hamer, a pesar de su obligación legal para hacerlo. Este es un caso sin precedentes en la historia de las universidades.

Poco después de que el Dr. Hamer sometió su tesis, le dieron el ultimátum para que renunciara a sus descubrimientos, o bien se le negaría la renovación de su contrato en la clínica universitaria. En 1986, aunque su trabajo científico nunca había sido censurado y mucho menos desaprobado, el Dr. Hamer fue despojado de su licencia médica con el motivo de que el se había negado a ajustarse a los principios de la medicina estándar. No obstante, el estaba decidido a continuar con su trabajo.

El Dr. Hamer ha sido perseguido y hostigado durante 25 años, en particular por las autoridades alemanas y francesas. Desde 1997, el Dr. Hamer ha estado viviendo en el exilio, en España, en donde sigue con su investigación, y donde él continúa luchando por el reconocimiento oficial de su “Nueva Medicina”.

LAS CINCO LEYES DE HAMER:

 1. Ley de hierro. Todo cáncer se inicia con un choque de tipo CONFLICTO psicológico grave (desde el punto de vista subjetivo de quien lo sufre), que te pilla por sorpresa y que vives en soledad. Dicho de otra manera, si no sufres un conflicto de este estilo NO PUEDES TENER CANCER. Hay que decir también que no todos los conflictos psicológicos generan un trauma evidentemente, pero normalmente sí se manifiesta físicamente en forma de problemas más leves. Esta primera ley especifica además otros puntos importantes:

 • En el momento que se produce el conflicto psicológico se produce una modificación en el campo electrofisiológico de un área cerebral concreta, llamado foco de Hamer, observable a través de un escáner cerebral (TAC).

 • Existe una relación definida entre el tipo de conflicto psicológico sufrido y el área cerebral afectada, y entre esta y el órgano concreto donde se manifiesta el cáncer. Estas relaciones las detallaremos en el siguiente artículo.

 2. Evolución bifásica del conflicto. A partir del shock, existe una correlación entre la evolución del conflicto psicológico, la evolución del foco de Hamer y la de la enfermedad orgánica que básicamente consiste en dos fases:

• 1º fase: Toda aparición de un conflicto como el mencionado es seguido por una etapa de estrés (fase activa del conflicto). En esta fase la persona muestra nerviosismo, manos frías, dificultad para dormir, tensión muscular, falta de descanso, de relajación, respiración superficial, etc. En este sentido practicar técnicas de relajación, ejercicio suave o estiramientos puede atenuar el impacto del conflicto psicológico.

 • 2º fase: En el momento en que se soluciona el conflicto psicológico se entra en la segunda fase (fase resolutiva o curativa del conflicto) en la que el predominio es de relajación/cansancio. Es decir EN EL MOMENTO QUE SE RESUELVE EL CONFLICTO PSICOLÓGICO LA ENFERMEDAD INICIA SU PROCESO DE AUTOCURACION. Si el cuerpo tiene un entorno adecuado, libre de tóxicos y la suficiente energía el proceso de curación se produce solo. Cabe resaltar que muchas veces es en la 2º fase cuando se produce el diagnostico médico de identificación de enfermedad dañina, como es el caso de la leucemia o el infarto de miocardio, que si bien puede ocasionar complicaciones importantes que hay que tratar, hay que entenderlas como procesos de curación.

 3. Ley de sistema ontogenético de las enfermedades. La manifestación de la enfermedad depende del origen embriológico del tejido afectado:

 • Cuando el impacto se realiza sobre un tejido desarrollado a partir del endodermo o mesodermo embrionarios, durante la fase activa del conflicto se generan proliferación celular o tumoraciones en los órganos correspondientes mientras que en la fase de resolución del conflicto se produce detención del crecimiento, enquistación, reducción bacteriana, etc.

• Cuando el impacto se realiza sobre tejido desarrollado a partir del ectodermo, durante la fase activa se generan necrosis o ulceraciones en los órganos correspondientes, mientras en la fase resolutiva hay edematización, hinchazón, crecimiento abundante, y cicatrización.

4. Ley del sistema de ontogénesis de los microbios y bacterias. Los microbios, bacterias y virus colaboran con el organismo durante la fase de curación. Es decir, una gripe, por ejemplo es una manifestación de la resolución del conflicto psicológico:

 • Si el conflicto ha afectado a zonas del endodermo o del mesodermo, durante la fase de resolución aparecerán hongos, microbacterias y gérmenes que ayudarán a eliminar la proliferación celular o la tumoración que se produjo durante la fase activa.

 • Si el conflicto afectó al ectodermo, durante la fase de resolución aparecerán microorganismos y virus que ayudarán a restaurar las necrosis o ulceraciones producidas en la fase activa del conflicto.

 5. Ley de la Quintaesencia o comprensión del sentido de la enfermedad. La enfermedad es un programa biológico destinado a decirle al individuo que está viviendo una situación que no le conviene, que no ha asimilado. Las enfermedades no ocurren por casualidad, ni por caprichos del “destino”. Si observamos lo que la enfermedad nos permite hacer, nos obliga a hacer o nos impide hacer podemos encontrar pistas del conflicto psicológico asociado.

EL ORIGEN DE LA ENFERMEDAD EN EL CEREBRO

El Dr. Hamer estableció que “cada enfermedad es causada por un choque de conflictos que atrapa completamente fuera de guardia a cualquier individuo” (Primera Ley Biológica).

En honor a su hijo, el Dr. Hamer llamó a este inesperado acontecimiento de choque un Síndrome de Dirk Hamer, o DHS.

 Psicológicamente hablando, un DHS es un incidente personal, condicionado por nuestras experiencias pasadas, nuestras vulnerabilidades, nuestras percepciones individuales, nuestros valores y creencias. No obstante, el DHS no es un conflicto meramente psicológico, sino más bien un conflicto biológico que debe ser entendido en el contexto de nuestra evolución.

 Los animales experimentan estos choques biológicos en términos concretos, por ejemplo, a través de la repentina pérdida del nido o de su territorio, una separación de la pareja, o una amenaza inesperada de inanición, o miedo a morir. Puesto que a través del tiempo, la mente humana ha adquirido una manera figurativa de pensar, podemos experimentar estos conflictos biológicos también en un sentido transpuesto.

 Un hombre, por ejemplo, puede sufrir una “conflicto de pérdida territorial” cuando inesperadamente pierde su hogar o su lugar de trabajo; un “conflicto del nido” para una mujer podría ser una preocupación sobre el bienestar de un “miembro de su nido”, un “conflicto de abandono” puede ser detonado por un divorcio inesperado o por haber tenido que apresurarse al hospital. Los niños a menudo sufren un “conflicto de separación” cuando mama decide regresar al trabajo, o cuando los padres se separan.

 Analizando miles de tomogramas computarizados (CT) cerebrales en relación a las historias de sus pacientes, el Dr. Hamer descubre que en el momento que ocurre una DHS, este choque impacta un área específica, predeterminada en el cerebro, causando una “lesión” que es visible en un escaneo CT, como un juego de agudos anillos concéntricos. (En 1989, Siemens, el fabricante alemán de los escáner CT, certificó que esta formación de anillos no son artefactos del equipo.)

 Después del impacto, las células cerebrales afectadas comunican el shock al órgano correspondiente, el cual a su vez responde con una alteración particular—¡predecible!

 La razón porqué conflictos específicos están indisolublemente atados a áreas específicas del cerebro es que durante nuestra evolución histórica, cada parte del cerebro fue programada a responder instantáneamente a conflictos que podrían amenazar nuestra supervivencia. Mientras el “viejo cerebro” (tallo cerebral y cerebelo) están programados con temas de supervivencia básica que se relacionan a la respiración, alimentación o reproducción, el “Nuevo cerebro” (cerebrum) está codificado con temas más avanzados, tales como conflictos territoriales, conflictos de separación, conflictos de identidad y conflictos de auto-devaluación.

 

La investigación médica del Dr. Hamer está firmemente vinculada a la ciencia de la embriología, porque si el órgano responde a un conflicto por un crecimiento tumoral, por la fusión del tejido fino, o por una debilitación funcional es determinado por la capa embrionaria del germen desde donde, tanto el órgano y el correspondiente tejido fino del cerebro se originan (Tercera Ley Biológica).

El “Sistema Ontogenético de Tumores” del NMA ilustra que los órganos controlados por el “Viejo-cerebro”, los cuales derivan del endodermo o del mesodermo del “cerebro viejo”, como los pulmones, el hígado, colon, próstata, útero, piel de la dermis, pleura, peritoneo, pericardio, glándulas mamarias, etc. siempre general proliferación de células en cuanto ocurre el correspondiente conflicto. Los tumores de estos órganos, por ello, se desarrollan exclusivamente durante la fase active del conflicto (iniciado por el DHS).

 Tomemos, por ejemplo, el cáncer de pulmón: El conflicto biológico vinculado al cáncer de pulmón es un “conflicto de muerte-miedo”, porque en términos biológicos, el pánico a la muerte es igualado a ser incapaz de respirar.

 Con el choque de muerte-miedo, las células alvéolos del pulmón, las que regulan la respiración, instantáneamente comienzan a multiplicarse, formando un tumor del pulmón. Contrariamente al punto de vista convencional, esta multiplicación de células de pulmón no es un proceso insustancial, sino que sirve para un propósito biológico muy bien definido, es decir, incrementar la capacidad de los pulmones, y así optimizar la oportunidad de supervivencia del organismo.

 Los análisis de las exploraciones del cerebro del Dr. Hamer demuestran que cada persona con cáncer de pulmón muestra una distinta configuración del anillo-meta en el área correspondiente en el tallo cerebral, y que cada paciente ha sufrido un pánico de muerte inesperado, antes del inicio del cáncer. En la mayoría de los casos, el temor a la muerte fue detonado por un shock sobre un diagnóstico de cáncer que la persona experimentó como una “sentencia de muerte”.

Cada uno es detonado por un shock específico de conflicto que active un “Programa Biológico Especial Significativo”, “Quinta Ley Biológica”, la cual permite que el organismo elimine el funcionamiento diario y se ocupe físicamente de la situación de emergencia. Para cada tipo de conflicto hay una retransmisión cerebral desde donde se coordina el programa biológico en particular.

 Mientras los órganos controlados por el “viejo-cerebro” generan un crecimiento tumoral durante la fase activa del conflicto, lo opuesto es el caso con todos los órganos que son controlados desde el cerebrum (“nuevo cerebro”). Referente a la capa germinal embrionaria, todos los órganos y tejidos finos (ovarios, testículos, huesos, nódulos linfáticos, epidermis, el alineado de la cerviz, los tubos bronquiales, los recipientes coronarios, los conductos de leche, etc.) se originan del ectodermo o del mesodermo del “muevo cerebro”.

 El momento en que ocurre el conflicto, el tejido orgánico biológicamente correspondiente responde con degeneración de células. Necrosis de los ovarios o testículos, osteoporosis, cáncer de hueso, o úlceras de estómago, por ejemplo, son condiciones que solamente ocurren mientras una persona está en un estado de desesperación emocional relacionado con el conflicto.

 Como es de esperarse, la pérdida de tejido tiene una significación biológica.

 Tomemos, por ejemplo, el revestimiento del tejido fino de los conductos de leche. Puesto que el revestimiento epitelial de los conductos de leche, desarrollados en un plazo más tarde que las glándulas productoras de leche, este tejido más joven está controlado desde una parte más joven del cerebro, es decir, la cortaza cerebral. El conflicto biológico del revestimiento del os conductos de leche es un “conflicto de separación” experimentado como si “mi crío [o mi pareja] fue arrebatado de mi pecho”.

Un mamífero femenino puede sufrir tal conflicto cuando su cría se pierde o es muerta. Como reflejo natural al conflicto, el revestimiento del tejido de los conductos de leche comienza a ulcerarse. El propósito de la pérdida de tejido es incrementar el diámetro de los ductos, porque con ductos agrandados, la leche que ya no se usa puede drenarse fácilmente y no se congestiona en el pecho.

El cerebro de cada mujer está programado con esta respuesta biológica. Puesto que el pecho femenino es, biológicamente hablando, sinónimo de cuido y nutrición, las mujeres sufren tal conflicto por una separación inesperada de un ser querido que es intensamente importante.

Virtualmente no hay síntomas físicos durante la fase activa del conflicto, excepto un ligero y ocasional “tirón” en el pecho.

EL CUERPO SE SANA SOLO

La resolución del conflicto señala el comienzo de la segunda fase del programa biológico. Nuestras emociones y nuestro organismo cambian inmediatamente a un modo de sanación asistido por un cambio del sistema vegetativo hacia la función de “vagotonia”.

Durante la fase de sanación, el apetito vuelve, pero hay mucho cansancio (podríamos incluso no ser capaces de levantarnos de la cama). El descanso y suministrándole al organismo nutrientes que son esenciales, mientras el cuerpo está tratando de sanarse. La segunda fase es también llamada la “fase cálida”, cuando durante la vagotonia, los vasos sanguíneos se agrandan, causando manos cálidas, pies cálidos y piel cálida.

Con la resolución del conflicto, hay también un cambio inmediato a nivel orgánico.

La proliferación de las células (crecimiento tumoral controlado por el “cerebro viejo”) o la fusión de la célula (pérdida controlada de tejido – “cerebro-nuevo”), inmediatamente viene a un paro, y se pone en movimiento el proceso apropiado de reparación. Un área que se neurotizó o se ulceró durante la fase activa del conflicto está ahora siendo rellenada y recargada con nuevas células.

Esto va usualmente acompañado de una potencialmente dolorosa inflamación, causada por un edema que protege el tejido mientras está curándose. Otros síntomas típicos de reparación son:

• hipersensibilidad
• escozor
• espasmo (si es que está implicado el tejido muscular)
• inflamación
Ejemplos de “enfermedades” que solamente ocurren en la fase de sanación son:
• ciertos desórdenes de piel
• hemorroides
• laringitis
• bronquitis
• artritis
• arterosclerosis
• desórdenes de vejiga o riñones
• ciertas enfermedades del hígado
• infecciones (ver abajo)

De acuerdo con la observación de la multiplicación de las células (mitosis) y la distinción estándar entre tumores “benignos” y “malignos”, la medicina convencional interpreta la producción natural de células de tejidos en proceso de sanación, como una “malignidad”.

En el NMA, nosotros también distinguimos dos tipos de tumores. Pero los tumores no están divididos en “buenos” y “malos”; más bien están clasificados de acuerdo con su tipo de tejido y la parte del cerebro desde donde se originan y son controlados. Estos son aquellos tumores que se desarrollan exclusivamente durante la fase activa del conflicto (tumores de pulmón, colon, hígado, útero, próstata, etc.) y, también inversamente, aquellos que resultan del proceso natural de reparación.

Así como con los cánceres controlados por el “viejo cerebro”, el crecimiento tumoral no es ni accidental ni sin sentido, puesto que la proliferación de las células se detiene tan pronto como se repara el tejido. El cáncer de testículo, ovarios, linfomas, linfomas no-Hodgkin, varios tipos de sarcomas, carcinomas bronquiales y laríngeos, y el cáncer cervical son todos de una naturaleza curativa y son exclusivamente fenómenos de la fase curativa.

 Si el proceso curativo no se interrumpe a través de medicación o una recaída del conflicto, estos tumores eventualmente se degradan durante la terminación de la fase curativa.

 El segundo tipo de cáncer de seno, el “carcinoma ductal in situ” (DCIS), también cae dentro de esta categoría. Mientras un cáncer glandular de seno es indicación de que una mujer está en la fase activa de un conflicto de preocupación, un cáncer intra-ductal es una señal positiva de que el conflicto de separación relacionado (“arrebatado de mi pecho”) ha sido resuelto.

¡Una mujer no desarrolla cáncer de seno sin razón!

 Ni tampoco desarrolla cáncer de seno por coincidencia, en precisamente su seno derecho o izquierdo.

EL SIGNIFICADO DE NUESTRA LATERALIDAD BIOLÓGICA

 El Dr. Hamer encontró que nuestra lateralidad determina si una enfermedad, como el cáncer, se desarrolla en el lado derecho o el izquierdo del cuerpo. Esta es la regla:

Una persona con mano derecha responde a un conflicto con su madre o hijos, con el lado izquierdo del cuerpo, pero responde a un conflicto relacionado a una “pareja”, es decir, padre, hermano, pariente, amigo, colega, etc. con el lado derecho.

Para personas zurdas es al revés.

Hay siempre una relación cruzada desde el cerebro al cuerpo, porque cada hemisferio del cerebro (excluyendo el tallo cerebral) dirige el lado opuesto del cuerpo.

 La manera más simple para identificar si somos biológicamente derechos o izquierdos es la prueba del aplauso. La mano de arriba es la mano guía, e indica si somos derechos o izquierdos. No obstante, un cáncer de seno en el seno derecho, un quiste ovárico en el ovario izquierdo, un desorden de piel en el lado derecho o izquierdo (o ambos), una parálisis motora en el lado izquierdo (es decir, después de un derrame cerebral), nos da una primera indicación de “quien” estuvo implicado(a) cuando tuvo lugar el conflicto original.

Con referencia a conflictos más avanzados (y regiones cerebrales), el estado hormonal también debe tomarse en cuenta para una evaluación exacta.

EL BENEFICIOSO PAPEL DE LOS MICROBIOS

Otro aspecto de la investigación del Dr. Hamer ha sido el papel de los microbios durante el desarrollo de la enfermedad.

 Esto, en resumen, es lo que él encontró (Cuartal Ley Biológica):

Los microbios, tales como hongos, bacterias y virus están activos solamente durante la fase de curación, y la manera en que operan es en total concordancia con la lógica evolutiva. Las bacterias tuberculares, por ejemplo, pueblan solo tejidos controlados por el “viejo-cerebro”.

Su función durante la fase de la reparación es descomponer los tumores que son ahora superfluos, es decir, los tumores de pulmón, colon, riñones, próstata, útero, tumores de glándulas mamarias, melanomas y mesoteliomas.

Las bacterias tuberculares son esenciales para romper la acumulación de “células descartables” que proliferaron por una razón biológica durante la fase activa del conflicto. Si la bacteria requerida no está disponible, ya sea por vacunación o el abuso de antibióticos, o tratamiento de quimioterapia, el tumor no puede desintegrarse apropiadamente. Como resultado, se queda en su lugar y se encapsula sin daños.

 Sin embargo, detectado en un chequeo de rutina, tal crecimiento encapsulado puede conducir a un diagnóstico de “cáncer” y, potencialmente, nuevos choques de conflicto con nuevos síntomas. Entendiendo las leyes biológicas del desarrollo de la enfermedad, esta perspectiva puede virtualmente ser eliminada.

Mientras la bacteria destruye las células tumorales que ya no se necesitan, los virus parecen estar implicados en el proceso de curación de – exclusivamente – tejidos controlados por la corteza cerebral (es decir, bronquios, membranas nasales, revestimiento estomacal, revestimiento de los ductos biliares y epidermis). La hepatitis, neumonía, herpes, influenza, influenza estomacal, son indicaciones de está en curso un “virulento” pero natural proceso de curación.

 El dilema en el cual la medicina convencional se encuentra a sí misma es al fallar reconocer el patrón bifásica de cada enfermedad, la primera fase activa de conflicto rutinariamente es pasada por alto. Puesto que los microbios están solamente activos durante la fase de curación, y puesto que la actividad de microbios va típicamente acompañada por inflamación, fiebre, pus, descarga y dolor, los microbios son considerados malévolos y la causa de enfermedades infecciosas. Pero los microbios no causan la enfermedad. Después de todo, es nuestro organismo que emplea los microbios para optimizar el proceso curativo.

Los microbios pueden, por supuesto, ser transmitidos, pero permanecen dormidos hasta que la persona está en la fase de curación del mismo tipo de conflicto.

TERAPIA NMA (resumen conciso)

El primerísimo paso en la terapia NMA es proporcionar un entendimiento de la naturaleza biológica de un síntoma, es decir, un cierto cáncer, en relación a su causa física.

Un escaneo cerebral y una minuciosa historia médica son vitales para determinar si el paciente todavía está conflicto-activo o si ya se está sanando.

Dirk  Hamer (Hijo del Dr. Hamer)

Si está todavía en la fase activa, el enfoque es identificar el DHS (Síndrome de Dirk Hamer) original y desarrollar una estrategia para resolver el conflicto. Es crucial preparar al paciente para los síntomas de curación y para potenciales complicaciones.

Estos síntomas son muy predecibles.

Los hallazgos del Dr. Hamer nos proporcionan – por primera vez en la historia de la medicina – con un sistema confiable que nos permita, no solo comprender, sino también predecir el desarrollo y síntomas de todas y cada una de las enfermedades.

Esta es una verdadera medicina preventiva, un aspecto de la Nueva Medicina Alemana el cual no puede enfatizarse más. La verdadera prevención requiere un entendimiento de la causa real de una enfermedad, y eso es lo que la investigación del Dr. Hamer proporciona en espléndido detalle.

Al entender las “Cinco Leyes Biológicas” del proceso y la causa de curación de enfermedades, podremos liberarnos del miedo y pánico que a menudo vienen con el comienzo de los síntomas.

 En el siguiente artículo sobre el Dr. Hamer publicaremos la lista relacional de partes afectadas por el cáncer con las emociones detonantes del conflicto.

FUENTES:  http://foros.innatia.net/medicina-natural-alternativa-o-complementaria-f3/dr-hamer-y-la-nueva-medicina-germanica-t1705-12.html

http://www.bibliotecapleyades.net/salud/salud_germannewmedicine.htm; Revista

SOY AMADA POR MI CREADOR,
El  ESTA EN MI CORAZON
SOY UNA CON EL

Muchas de las imágenes y artículos de este blog, han sido tomadas de Internet, si alguno de sus autores/as no desea que estén expuestas, o notan que por error no se coloco su nombre indicando su autoría o sitio web, sólo debe hacerlo saber y de forma inmediata sera subsanado el error o retiradas de este blog. Gracias