“Amamos las cosas que amamos por lo que son”


El poema de Robert Frost,  Hyla Brook, habla de un arroyo viejo y seco. Todos los que han crecido en su entorno recuerdan sus buenos tiempos, cuando era caudaloso, vibrante y cantarín y, aunque ya no funciona, aún le consideran un gran arroyo. 


En este poema se describe con una belleza romántica lo que significa el viejo arroyo para las personas que estuvieron cerca de su ribera, esta manera de hablar no es otro que el camino del corazón que no olvida lo que ese arroyo brindo cuando era caudaloso a los habitantes de la ribera, y aunque ya perdió su cauce sigue en el recuerdo de los que compartieron ese momento a su lado. 


Entonces podemos sentir que no abandonamos a los que queremos porque se hagan viejos, enfermen o tengan un mal momento; por el contrario, nos siguen pareciendo hermosos y seguimos amando el alma y la luz interior que nos cautivó la primera vez.


¿Qué es lo que encuentras hermoso en mi? te pregunte. y tu me dijiste que era esa luz interior que tu veías en mi, aunque no tuviera las medidas de una reina de belleza ni la edad de una jovencita.  Y es que como ese poeta que le canta a ese arroyo que un dìa fue grande, y hoy solo es hilo de agua que toca la tierra, tu me explicaste con sencillez lo que amabas de mì, porque tu me querías tal como yo era,


Por eso hoy te doy las gracias, porque tu amor calentó mi corazòn, y yo quisiera que siempre pudiera el mio,  brindarte todo ese amor incondicional que me entregas hoy. 



HOY TE AMO NO POR LO QUE HACES POR MI, 

SINO POR LO QUE TU ERES COMO SER HUMANO.


SOY AMADA POR MI CREADOR,
El  ESTA EN MI CORAZON
SOY UNA CON EL

Muchas de las imágenes y artículos de este blog, han sido tomadas de Internet, si alguno de sus autores/as no desea que estén expuestas, o notan que por error no se coloco su nombre indicando su autoría o sitio web, sólo debe hacerlo saber y de forma inmediata sera subsanado el error o retiradas de este blog. Gracias